Acerca de la felicidad

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            Uno de los grandes personajes cómicos del siglo pasado, Mario Moreno “Cantinflas”, un verdadero ícono de la humanidad, acuñó la siguiente frase “Dos deberes tiene toda persona al venir a este mundo, primero, ser feliz y segundo, hacer felices a los demás.

            Pero, ¿Cuál es la realidad actual de la humanidad? Nos movemos o desenvolvemos en un mundo de prisas, desenfrenos, sobresaltos, sustos, alegrías, llantos, sinsabores, violencia, injusticias, etc., etc., en ese mundo convulso y bajo las circunstancias descritas, es muy difícil disponer de tiempo  para reflexionar, meditar y en el mejor de los casos “filosofar”. Dentro de esa realidad vital, queremos atrevernos hacer la presente reflexión, para  quemar algunas neuronas y para aportar algunas ideas sobre la siempre huidiza felicidad.

            Atrevámonos pues, a preguntarnos ¿Qué es un hombre y qué es una mujer?  la respuesta  aunque parezca, insulsa, trivial o baladí es que, en los tiempos actuales el hombre y la mujer son lo que quieran ser, es decir, en la profundidad de su pensamiento, de su autoestima y de su modo de pensarse radica su ser, porque en todo caso si las personas esperan encontrar su identidad basados en la opinión de los demás, entonces, serán unos infelices, amargados,  desdichados, unos desgraciados. En este caso, si alguien quiere ser según la opinión de los demás,  tendría que ser cada día alguien diferente, campesino, carretero, vendedor ambulante, piloto, payaso, caradura, jugador, lustrador de zapatos, albañil, diputado, sirvienta, samaritana del amor, asesino, extorsionador, ladrón, etc., obviamente es imposible ser todo eso, es obvio también que si alguien quisiera serlo, no le alcanzaría el tiempo, aunque viviera un siglo o más.

            Es entonces vital que las personas busquen ser ellas mismas, por ellas mismas y no por la opinión de los demás, cuando las personas se encuentran a sí mismas, (una de las grandes máximas filosóficas dice “Conócete a ti mismo”, “Me he buscado a mí mismo”, reza otra) y ese encontrarse a sí mismo, solo le es posible a quien posee la suficiente riqueza interior, y por lo mismo no le costará mucho esfuerzo lograrlo, en cambio el pobre diablo, seguirá siendo un pobre diablo hasta el fin de sus días, precisamente porque antes de ser él mismo o ella misma, quiere ser lo que los demás quieren que sea.

            Y en relación a buscar la felicidad a pesar de las circunstancias, el secreto está precisamente  en no tomarse muy en serio esas circunstancias, porque por más que suframos, despotriquemos, lloremos, maldigamos o rasguemos nuestras vestiduras, no está en nuestras manos cambiarlas“Dejaremos este mundo tan tonto y tan malvado como lo encontramos al llegar”dijo Voltaire.

            Por otra parte, cabría preguntarse ¿Qué es la felicidad? al respecto siempre han habido personas que la han definido muy bien, aunque ellas mismos no fuesen felices, estos pseudo  sabios, en todos los tiempos han dicho siempre lo mismo y los tontos que son la inmensa mayoría se lo han creído, precisamente porque buscaban la felicidad teórica, pero la felicidad no es teoría sino realidad y no está fuera sino dentro de cada uno, la felicidad no se busca, se construye, demás está decirlo, que solamente se puede hablar de la felicidad del ser humano, porque los animales no pueden ser felices, cabe eso sí recordar que en la escala zoológica, el hombre pertenece al reino animal, el problema actual es que algunos seres humanos se esmeran demasiado en demostrarlo, lo cual no les permite ser felices y así será por los siglos de los siglos, sin amén.

Eduardo Curruchich Tuyuc

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