Diciembre: ¡Feliz navidad y nueva tasa de alumbrado público!

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Perspectiva Invertida

Un revuelo de efectos aún inesperados, tanto favorables como perjudiciales, y que en los últimos días ha sido foco de discusión y con ciertos aíres de conflicto social en el municipio de San Juan Comalapa, es el reciente acuerdo municipal que estableció una nueva tasa de alumbrado público en toda la población, lo cual se haría efectivo a partir del mes de diciembre del año en curso.

El acuerdo municipal se sustenta en la aprobación que la mayoría de COCODES y líderes de distintas organizaciones civiles y religiosas del municipio refrendaron en reunión extraordinaria el pasado 27 de noviembre, según acta 14-2018 del libro de actas varias de la municipalidad de Comalapa; resolución basada en la propuesta que la Empresa de Energía de Guatemala –ENERGUATE- presentó a la municipalidad para fijar una tasa de alumbrado público que oscila entre 12 y 18 por ciento, como respuesta a la decisión de la empresa en suspender a partir del primero de diciembre del año en cuso, el cobro de tal tasa incluida en la factura de electricidad que se emite a los usuarios, en ocho municipios del país, entre ellos Comalapa, debido a los altos montos que las comunas aplican a la población, según las declaraciones del vocero de ENERGUATE.

El nuevo acuerdo municipal determina en 12% la nueva tasa de alumbrado público para el municipio de San Juan Comalapa, y conforme a las declaraciones del Concejal I de la comuna, German Cutzal, viene a favorecer al 80% de los más de 9,000 mil usuarios en la comuna. No obstante, ante esta medida, el sector productivo comercial es perjudicado: negocios, comercios y pequeñas y medianas empresas, ya que representa un aumento considerable respecto a la anterior tasa generalizada en Q32.00; decisión que, en opinión de comerciantes y emprendedores, recaería de manera injusta en la población de manera inmediata en el costo de la canasta básica, productos y servicios diversos, afectando seriamente la economía de las familias comalapenses.

Mencionaba un posible conflicto social en relación a que si más del 80% de los usuarios son favorecidos con este acuerdo, un 20% de usuarios del municipio se verían afectados, quienes ya han dado expresiones de rechazo a esta disposición, puesto que la tarifa de alumbrado público para ellos aumentaría exponencialmente, en especial a quienes tienen un consumo de más de Q300.00.

El contexto en el que emerge esta situación, trasciende a las denuncias que la Contraloría General de Cuentas tiene contra Energuate, en relación a que la empresa debe contar con un sistema de cobro justo y equitativo del alumbrado público, debido a que en varios municipios del país, la tasa sobre este servicio supera incluso el consumo del usuario.

Por otro lado, anteriormente la municipalidad de Comalapa, en la línea de declaraciones del Concejal I, facturaba alrededor de Q250 mil mensuales en concepto de pago de alumbrado público con el uso de lámparas incandescentes, y que a partir del cambio de tecnología a lámparas Led que comenzó la administración 2012 – 2015, la comuna pasó a pagar aproximadamente Q60 mil al mes a la empresa Distribuidora de Energía Eléctrica de Occidente -DEOCSA, por lo que existía un remanente en la recaudación de la tasa de alumbrado público que la empresa retornaba a la municipalidad.

Sustentados en el Artículo 72 del Código Municipal, las tasas y contribuciones sobre  los servicios públicos municipales deben aplicarse de manera equitativa y justa, así como a atender a costos de operación, mantenimiento y mejoramiento de calidad y cobertura de servicios. En tal sentido, aunque esta nueva disposición repercute drásticamente en el sector comercial y productivo con alto consumo de energía eléctrica y favorece a la mayoría de usuarios del municipio, debemos tomarlo como un ensayo necesario de búsqueda de bienestar común. El discurso de lo justo y lo equitativo es bonito cuando se trata de repartir pero no cuando se trata de cumplir. Lo justo no es que todos paguen por igual sino que aporten de acuerdo al aprovechamiento que hacen de un servicio público.

Valdría la pena en este contexto que tanto la municipalidad, entre otras instituciones y organizaciones, así como familias, inicien campañas y otras acciones de eficiencia energética que coadyuve a quienes ahora se sienten inmediatamente afectados, incluyéndome.

 

Gabael Otzoy

@ogabael

 

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