GUATEMALA TERCER PAÍS SEGURO

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Recién a finales del mes pasado, el flamante ministro de Gobernación de Guatemala  Enrique Degenhart y el secretario interino del Departamento de Seguridad de los USA, bajo la severa mirada del Emperador gringo, firmaron el acuerdo binacional en el que se convierte (por decreto) a Guatemala en el tercer país seguro, por medio de este acuerdo el gobierno de los USA, a ultranza impone a sus vecinos del sur, las reglas que lo blindan del ingreso a su territorio, de miles de centroamericanos, africanos y de otras nacionalidades, quienes  obligados por  la  injusticia, la pobreza y la miseria de sus países se ven obligados a la diáspora en pleno siglo XXI.

Teóricamente este acuerdo será aplicado únicamente a personas de nacionalidad salvadoreña y hondureña, pero como en el documento no se hace esta especificación, con facilidad podrá aplicarse en el futuro a personas de otras nacionalidades, que crucen el territorio nacional. La aplicación práctica de este acuerdo implica que Guatemala hará el papel de “colador”, en virtud de que los interesados en llegar a territorio gringo, deberán contar previamente con la autorización de las autoridades migratorias de nuestro país, cuánto dinero (limosna) aportará el gobierno de los Estados Unidos a Guatemala por este trabajo, es algo que no se sabe.

Por otra parte, y previo a tramitar los documentos de ingreso al país del norte, las personas deberán solicitar asilo al gobierno de Guatemala, si esto llegara a materializarse en este momento, nuestro país tendría que otorgar dicho asilo a 314, 873 personas procedentes de El Salvador y Honduras, que es la cantidad de solicitudes actuales al gobierno de los Estados Unidos, agregado a esto habría que atender las solicitudes de refugio que a la fecha suman casi mil.

Ahora bien, ¿nuestro país tiene la capacidad de albergar a todas las personas que en su momento estén esperando asilo o refugio? ¿Cuánto tiempo deberán permanecer las personas solicitantes de asilo o refugio en los albergues, en el hipotético caso que los hubiera?

Obviamente que no solo es necesario el espacio, también lo es la comida, los servicios como agua, energía eléctrica, sanitarios, camas, abrigo, etc. ¿De dónde se obtendrán esos recursos? Y en el mejor de los casos, si los Estados Unidos otorgara los recursos económicos, ¿cuánta más corrupción provocará? En caso de que se involucraran otras entidades internacionales como ACNUR, CASCOS AZULES u otras,  probablemente tanto la inseguridad como la corrupción aumentaría, porque estos entes han sido dañinos en la mayoría de los casos que han prestado sus “servicios”.

En relación a estos cuestionamientos, el ministro Degenhart ha indicado que las personas que vengan al país recibirán un estatus migratorio legal y por lo tanto, no necesariamente deberán permanecer en un lugar fijo sino podrán movilizarse libremente por todo el territorio nacional, en este caso caben otras preguntas, mientras estas personas extranjeras permanezcan en el país, ¿a qué se dedicarán? Porque turistas no son, y de serlo no estarían buscando el “sueño norteamericano”, ¿qué problemas provocarán a las poblaciones a donde vayan o se ubiquen temporalmente? ¿De dónde obtendrán los recursos para alimentarse? Y si se enferman ¿dónde serán atendidos? ¿En los hospitales? El Estado guatemalteco es incapaz de atender a los guatemaltecos, por lo tanto menudo problema en el que se metió nuestro gobierno títere del gobierno yanqui.

Por otra parte y como consecuencia de esta declaratoria de Guatemala tercer país seguro”, se corre el riesgo de que en un futuro casi inmediato, el país tenga que recibir a personas de otras nacionalidades,  (aunque en el presente ya esté ocurriendo) quienes creyendo que esta susodicha seguridad es cierta, pondrán los ojos en el país, como una estación para su peregrinaje al territorio  del “Tío Sam”. Un dato interesante sobre la temática es que Guatemala no podrá expulsar de su territorio a las personas que soliciten protección, con esto el país absorbe el problema y le soluciona gratuitamente la dificultad al gobierno gringo de tener que echar de sus fronteras o territorio a los emigrantes.

Del por qué a Guatemala se le llama “Tercer país seguro”, la idea es la siguiente: el primer país, es el del que se huye, por ejemplo alguien que huye de El Salvador u Honduras pide asilo a Estados Unidos, (el segundo país es al que se desea emigrar) y el tercero (Guatemala) que es el país al que enviarán a los solicitantes de asilo al segundo. En otras palabras, todo hondureño o salvadoreño que solicite asilo a Estados Unidos, será enviado a Guatemala otro menudo problema.

Kevin McAleenan (jefe interino del Departamento de Seguridad Nacional de los USA) ejemplifica el asunto de esta manera: si una persona o familia salvadoreña u hondureña atraviesan el territorio nacional, camino a Estados Unidos o hacen el viaje a la frontera de ese país a través de traficantes, se les podrá regresar a Guatemala, al disponer el país del convenio de Tercer país seguro. Al respecto cabría preguntarse ¿es Guatemala un país seguro?

Un país es seguro cuando sus habitantes cuentan con las condiciones mínimas para vivir con dignidad, lo que supone la satisfacción de sus necesidades más elementales como salud, vivienda, servicios básicos, educación, empleo, seguridad social, justicia, etc. entonces, un país donde cada vez más se colocan garitas y/o portones en las entradas de las colonias, rejas en las tiendas o negocios pequeños, cámaras en las calles, callejones, abarroterías, supermercados y todo tipo de negocios ¿es seguro? ¿Es seguro un país donde diariamente se producen extorsiones, asaltos en las calles, en los buses, negocios, viviendas, etc., además de los asesinatos de mujeres, niños, ancianos e incluso de familias enteras?

Las ironías de la vida, Guatemala es un país seguro, los Estados Unidos no, de lo contario ¿cómo se explica la matanza ocurrida el fin de semana en los USA? Pero ¿qué provoca la violencia aquí y allá?, quizá parte de la respuesta nos la dé el filósofo Leibniz, quien  sostuvo que: “un mundo perfecto”  no sería perfecto si no contuviese alguna medida de mal; el gran dilema actual es que el mal supera con creces el bien, y el mal como tal, no es fortuito, tiene su origen y ese origen en su mayor parte procede del norte, porque mientras en el norte la abundancia es ofensiva y la gente muchas veces enferma y muere de obesidad, en el sur se carece de lo más elemental y las personas mueren de hambre y miseria, en el norte se fabrican las armas y en el sur se ponen los muertos y se fabrican los ataúdes.

En el lenguaje diplomático (hipócrita) lo firmado por el gobierno de Guatemala y Estados Unidos es llamado  “acuerdo”, pero en realidad es una “imposición”, prueba de ello es el debate que ha desatado el tema entre los mismos senadores de los dos partidos políticos del país del norte en cuestión.

Eduardo Tuyuc C.

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