¡No disparen, soy político!

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Perspectiva Inversa

“Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad”, aseveró oportunamente el célebre escritor y periodista español, Miguel Delibes.

En términos generales, en nuestro contexto, y para el ciudadano común, hablar de política es hablar de astucia, falacias, engaños, un rápido atajo al enriquecimiento personal, negocios de buenos réditos, oportunidades o ascensos laborales… todo, menos el “arte de gobernar”; todo, menos la aspiración e interés en la búsqueda bien común. El qué hacer político utilizado como eufemismo del saqueo, despojo, abusos, desprotección, de las mentiras y del vacío discursivo.

La política ¿Una tentación comprensible para el que no tiene nada? ¡Definitivo! Algunos, aparte de no tener un céntimo, y ver en la política una manera de vivir con bastante facilidad; tampoco tienen identidad, ni dignidad.

Ni identidad porque creen que los instrumentos y actores de los grupos corporativos y de las familias tradicionales los representan, es decir, sus partidos políticos y sus candidatos; y, ni dignidad, porque al participar en las estructuras de los grupos de poder que por años han capturado el Estado, viviendo de él en base a toda forma de abuso y atropello, arrastran a la ciudadanía más vulnerable a elegirlos de nuevo.

En otras palabras, personajes que por la egoísta ambición de poder, le apuestan a quien sea y como sea con tal de sentir el gusto de lamer las suelas o levantar las migajas de quienes históricamente han sojuzgado el país; y cuyos vástagos y lacayos se reniegan a desaparecer, participando esta vez, bajo otros nombres y colores, con las mismas prácticas demagógicas de sus antecesores que usaron el discurso religioso, de soberanía y de libertad para afianzar simpatía y mantenerse en el poder.

Con todo y eso, llegarán a nuestras comunidades y barrios. Abrazarán a las abuelas y besarán a los niños. Saludarán carismáticamente a todos y repartirán sonrisas y falsos afectos tal como sus propuestas y promesas. Algunos omitirán las regulaciones en materia electoral y usarán los canales de televisión y radio para figurarse como los próximos ungidos del país. Colocarán la propaganda suficiente que alcance del financiamiento electoral anónimo e ilícito, y obsequiarán todo tipo de dádiva para llegar a la mente de la gente, porque solo con baratijas y shows logran persuadir y no con proyectos de nación. Predicarán respetar las leyes pero la transgredirán a la vez, porque los cuates del sistema de justicia tienen prometido las magistraturas.

Vemos entonces como en esta contienda electoral, mas de 25 empresas politiqueras, porque pasamos por tontos si creemos que son partidos políticos, ¡menos aún! instituciones sólidas con ideologías políticas, contadas excepciones, competirán por la administración del Estado; con reglas que, afortunadamente, han impedido e impedirán, en cierta medida, algunos abusos electorales que hemos observado en elecciones pasadas.

A quienes honra, honra. A quienes rechazo, disparar toda indignación y desaprobación, con un castigo final en las urnas. La construcción de un nuevo Estado es posible. Un Estado diverso donde nos encontremos representados todos.

Gabael Otzoy
@ogabael.

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