lunes, mayo 27

El deportista Mario García Romo trabaja resistencia en la niebla | Deportes

Mario García Romo, fotografiado el pasado mes de febrero.Claudio Álvarez

Para los mayores que regresan a su pueblo de los páramos castellanos después de mucho tiempo, la niebla que les cubre en Navidad, y que ni siquiera ven, es un pretexto para sentirse niños perdidos en medio de la montaña y sus Se le congelan las orejas, y a Mario García Romo, que no tiene ninguna edad (cumplió 24 años en junio) y bajó hace unos días a Villar de Gallimazo (en la Moraña salmantina) desde su base deportiva en Boulder (Colorado). Es esa, la sensación de estar en casa, y además de una compañera que le rodea mojada y fría en sus carreras por el campo, más que dolorosamente romántica. “Sí, sí, esta niebla te da la sensación de estar en la ciudad, pero hace tres días que no baja de cero y ya está, ya se echa de menos el sol”, afirma el deportista, poseedor del récord de España de la milla ( 3m 47,69s). “En Nochebuena hice una sesión de 15 millas (unos 25 kilómetros) y cinco millas y gimnasio en Navidad y el día 26. No hay día de descanso”.

García Romo volvió a España por Navidad para ver a su familia y seguir corriendo, su profesión, y este domingo, San Silvestre, último del año, correrá la San Silvestre de Vallecas, la más importante del mundo. La salmantina, cuarta en 1.500 en el Mundial de Oregón 2022 y sexta en el Mundial de Budapest el pasado verano, será una de las protagonistas españolas junto a la murciana Mula Mo Katir, medalla de plata en 5.000 en Budapest, y la El maratonista gallego Ames Tariku Novales, que al batir hace un mes en Valencia el récord nacional (2h 5m 48s) (2h 5m) se convirtió en el primer español en bajar de los 2h 6m en la distancia de 42,195 kilómetros. el favorito, el atleta etíope Berihu Aregawi, habitual rival de Katir en las pistas del estadio, que hace dos años batió el récord del mundo de 5K, cinco kilómetros sobre asfalto (12m 49s) en la Cursa dels Nassos (San Silvestre de Barcelona).

El objetivo de París 2024

Cuando García Romo (y todos los demás, el público feliz no logra distinguir) se bañe en espuma de afeitar en el estadio del Rayo, faltarán 215 días para que, el 2 de agosto de 2024, se juegue el partido en el Stade de France, ya el Estadio Olímpico, primera serie de 1.500 metros de los Juegos de París. Día D, hora H. «Pero no es la única fecha decisiva», afirma por teléfono el deportista profesional de la OAC (On Athletic Club). «No, no. Hay más de un objetivo, sí. Los Juegos son lo más importante, lógicamente. Al fin y al cabo, se celebran cada cuatro años, ¿no? Y es el mayor evento deportivo del mundo. Pero también hay un Campeonato de Europa. pista libre, en junio, y un Campeonato del Mundo bajo techo, en marzo. Así que estos dos campeonatos también serán fundamentales. Y creo que son objetivos muy importantes para mí también este año. Así que intentaré conseguir los tres.

Entrenar, ya sea en la niebla del campo castellano y en los robledales, o bajo el engañoso y gélido sol de Colorado, en las pistas de esquí de los millonarios de las Montañas Rocosas, alegra a los deportistas, las endorfinas hablan en sus oídos, decirles que son buenos, les hace sentirse realizados y, si la formación es buena, también les genera un optimismo imparable, al menos digno de sus ambiciones. “Y hasta ahora me ha ido muy bien. Fue la caída más ocupada que he tenido. Nunca. Además creo que entrenar en verano con mayor volumen ayuda mucho este otoño también. Especialmente para poder afrontar distancias más largas y entrenamientos un poco más fuertes. Y la verdad es que creo que respecto al año pasado he dado un paso bastante grande en este sentido», afirma García Romo, que debutará (ya sea clasificado por mínima o por ranking) en unos Juegos Olímpicos, a los que llegará tras haber acercarse a las medallas en dos Campeonatos del Mundo y a un bronce en el último Campeonato de Europa de Múnich 2022. Siempre delante, los casi intocables Jakob Ingebrigtsen y Katir. «Lo que me diferencia un poco de otros 1.500 atletas como Katir o Jakob es la resistencia. También son muy buenos corredores de 5.000 y, quieras o no, no he podido reflejar el nivel que tengo en 1.000 en 5.000. Este año espero que sí. E intentaré mejorar en 800. También. Es otro objetivo».

Como Pep Guardiola con sus luchadores del Manchester City, García Romo se motivó y sensibilizó antes de las competiciones con la música y la acción de Gladiator, pero ya no tanto. “Creo que todo el mundo ya conoce Gladiator, porque es una de mis películas favoritas. Sí, todavía veo Gladiator, pero no la veo antes de todas las competiciones, pero es una película que me gusta mucho”, dice. “Pero sobre todo trato de leer, trato de leer a personas que me inspiran mucho y en las que encuentro motivación. Pero creo que también necesitas encontrar algo de motivación dentro de ti. Y estoy concentrado en eso también, en encontrar mi razón para correr y mi razón para seguir mejorando».

Más que un hombre de cine o de redes, García Romo es un hombre de libros, un lector que busca respuestas a la vida en lo que lee, y aunque, ahora que el conjunto colorado que entrena Dathan Ritzenhein tiene entrenadora, Kelsey Quinn, con Una visión más científica y una aguja para monitorizar el entrenamiento con milimoles de lactato en cinta, quizás estos días encuentres más razones para ser deportista sumergiéndote al final de tus carreras en la lectura de la La soledad del maratonistaÉl esquí de fondo como lucha de clases y acto de afirmación de rebelión ante el mundo.

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