lunes, mayo 27

Masters de Indian Wells 2024: Balón dentro, máxima de Alcaraz para compensar ante Marozsan | Tenis | Deportes

El componente psicológico, tan maldito en esta cuestión tenística, ofrece, en cualquier caso, un escenario radicalmente diferente al de hace diez meses en el Foro Itálico de Roma. Esta vez, el que poco a poco se va desmoronando es Fabián Marozsan, el chico que firmó uno de los grandes éxitos del año pasado, la sorpresa, cuando sin haber ganado un solo partido en el circuito profesional hasta entonces y siendo el 135º del mundo, contra todo pronóstico, derribó a Carlos Alcaraz, instalado en la cima en ese momento. Ahora, en Indian Wells, quien hace el caucho y acaba cediendo es el húngaro, que sucumbe a un planteamiento tan elemental como necesario. Muy inteligente. A veces, simplemente lanzarlos una y otra vez es suficiente para inclinar la balanza. El murciano lo aplica (doble 6-3, en 1 hora y 15 minutos) y avanza seriamente hacia los cuartos de final del torneo, donde el jueves se enfrentará a Alexander Zverev o Alex de Miñaur.

Alcaraz se apoya en la fórmula de la templanza y la estrategia para resolver una lucha que ya era insidiosa, insidiosa, peligrosa, de esas que esconden trampas y que podría haber penalizado duramente cualquier paso en falso. Así que el español prevalece esta vez tranquilo, tranquilo y todavía tranquilo. No le interesa atacar con látigos, sino masticar el intercambio y detenerse ante la propuesta de cara o cruz que propone el oponente. Esto llega en su mejor momento, al borde de 50 mejores, pero así son las cosas: el murciano se toma la fría revancha, frenando cada vez que quiere acelerar. En esta ocasión se contaron los riesgos necesarios; pelota en el centro, pelota adentro hasta que el oponente se aburre y baja la guardia; entonces si, zasca! Break en el séptimo juego, pase para sellar el primer set y tiro abierto para igualar una victoria que huele a gloria. Vendetta consumado.

Alcaraz obtiene así su victoria número 50 en Masters 1.000 -más que la de Djokovic (48) a la misma edad-, especialmente en Indian Wells; Ya tiene 14, pero aspira a los 17; Si alcanzara la cifra volvería a levantar el trofeo, pero Juan Carlos Ferrero está ahí para evitar que esos pies se levanten del suelo. Lo dicho, tranquilo y silencioso, fue apropiado. Entonces un Carlitos serio y confiable, sumamente equilibrado: 22 tiros ganadores por 17 errores, contra los 11 y 23 que presentó el húngaro, ciertamente confundido porque esperaba un choque más directo y caprichoso, más intrincado, pero nada de eso. Sólo virguerías, una línea recta de principio a fin. Sin concesiones y, una vez más, excelente nivel del murciano, en la línea del mostrado hace dos días ante el canadiense Félix Auger-Aliassime. En ocasiones, esta versión más formal puede ser el complemento ideal para ese otro tenista indisciplinado. Eso es todo.

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