lunes, mayo 27

La comisión electoral aplaza la proclamación de Pedro Rocha como presidente de la RFEF | Fútbol | Deportes

El último capítulo de la telenovela ambientado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas deja a la Federación Española de Fútbol (RFEF) compuesta y sin novio. La comisión electoral admitió la impugnación del proceso, según la petición de Miguel Galán, presidente de la escuela de entrenadores Cenafe y hombre que propuso un cambio de rumbo dentro del organismo que rige el fútbol español. Y decapitarlo. Pedro Rocha, investigado desde el pasado viernes en el marco de la llamada Operación Brodie, aún no puede ser proclamado presidente. El movimiento de Galán, que se presenta a las elecciones porque considera que las garantías presentadas por Rocha no son válidas, tanto porque «han caducado» como porque «fueron obtenidas mediante un presunto fraude electoral», bloquea el proceso y abre un nuevo plazo: el 26 de abril. el plazo señalado en el calendario electoral y dentro del cual debería haberse resuelto el caso.

Por otro lado, el desafío añade sabor e incertidumbre a la situación. El Tribunal de Arbitraje Deportivo inició la semana pasada un expediente disciplinario contra Rocha por una infracción muy grave. La resolución ha sido remitida al Consejo Superior de Deportes (CSD), que está analizando las 39 páginas que componen el documento «para definir los próximos pasos», según informaron fuentes del Consejo al diario. Mientras el TAD estudia la posible inhabilitación de Rocha, la costumbre habría sido que el CSD hubiera pedido su inhabilitación. Sin embargo, hasta que Rocha, que actualmente no ocupa ningún cargo ni en la RFEF ni en el territorio extremeño (que presidió), sea presidente, no se le puede suspender. Y la RFEF seguirá sin rumbo y sin un líder visible ni nadie capaz de firmar un solo contrato para seguir día a día.

Durante el proceso electoral recién abierto, Rocha no enfrentó oposición. Ningún otro candidato a la presidencia de la Federación ha logrado reunir suficientes apoyos (21) para presentar oficialmente su candidatura en las elecciones que afectarán al actual ciclo olímpico. Y Rocha, con una muestra de apoyo masivo del mundo del fútbol (presentó 107 patrocinios), se proclamó ganador y presidente hasta octubre o noviembre próximos, cuando debería convocar nuevamente elecciones. La proclamación oficial de Rocha, sin embargo, no se produjo este lunes, como se esperaba. Galán ya había advertido que impugnaría el proceso al considerar que primero habría que renovar a cuarenta asambleístas (en total deben ser 140) que habían perdido su estatus por haber sido destituidos o haber perdido el expediente de la federación, caso por ejemplo de Luis Enrique o Jorge Vilda, ex entrenadores que ahora trabajan fuera de España. Entonces lo hizo. Y el resultado de las elecciones aún está en el aire. Como el futuro de la propia federación, vigilado de lejos por el CSD y la FIFA.

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