domingo, mayo 26

Silvia Calzón: La directora del CELAD impulsa un nuevo real decreto contra el dopaje | Ciclismo | Deportes

Ni el real decreto antidopaje del pasado mes de octubre era perfecto ni los requisitos para ser agente de control estaban bien descritos en la ley. Así lo entiende desde el pasado mes de febrero Silvia Calzón, directora del CELAD, la agencia antidopaje española. Calzón anunció que someterá a consulta pública la modificación de ambas normas, que están en el origen de la grave crisis del organismo que acabó con el despido de su anterior director, José Luis Terreros.

Los puntos conflictivos que quieren modificar en el Real Decreto son el relativo a las autorizaciones terapéuticas, la ubicación de los deportistas para los controles, la posibilidad de realizar controles entre las 23.00 y las 6.00 horas y la definición más precisa del horario laboral. piscina de los atletas sometidos a controles fuera de competición, así como especificar, con respecto al pasaporte biológico, las referencias al estándar internacional que le aplica, el estándar de gestión de resultados (ISRM). Desde que la Audiencia Nacional anuló la sanción relativa al pasaporte biológico, esta herramienta antidopaje se ha convertido en una pesadilla para el sistema español. La práctica de aceptar justificaciones terapéuticas -uso de medicamentos prohibidos para tratar una enfermedad- con recetas prefetadas (prescriptas después de los hechos, pero con fecha anterior) no sólo fue común en España, sino en todos los organismos del mundo, sino que generó Casos contradictorios como el de la maratonista española Majida Maayouf.

También se propone modificar, mediante decreto ministerial sujeto a consulta pública, los requisitos para ser agente de control. Para los análisis de sangre y extracciones de muestras biológicas será necesario, como hasta ahora, disponer de un certificado sanitario. Hasta ahora, sin embargo, sólo se exigía la mayoría de edad para tomar una muestra de orina. El agente ni siquiera necesitaba saber español y hubo casos de agentes extranjeros, contratados por la empresa alemana PwC, con los que los deportistas no podían comunicarse. Se requerirá una cualificación mínima con el pedido. Todos los agentes también deben completar un curso de capacitación antes de obtener la licencia. La mayoría de los agentes autorizados en España cuentan con el título de Experto en Prevención del Dopaje expedido por la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Aunque la UCAM exige el pago de tasas de inscripción, el curso está subvencionado por el CELAD y entre su personal docente figuran algunos funcionarios del CELAD.

Cuando era pequeña, casi una niña, en Utrera, Silvia Calzón pasaba las tardes del Tour y de la Vuelta con su madre pegada al televisor, sufriendo y emocionándose con Indurain y Perico, y, sobre todo, con Chava Jiménez. , tan rebeldes, tan diferentes, tan felices en el momento de subirse a los pedales y atacar. Era su único ídolo. Ciclismo, tu deporte. Todo terminó un día de diciembre de 2003 cuando Chava, cliente de Eufemiano Fuentes, murió, muy joven, víctima de una profunda depresión y adicciones, en una clínica de desintoxicación. Su muerte sacó a la luz el lado más oscuro del ciclismo. Su conocimiento marcó el fin del amor de Calzón, y el de miles de aficionados hasta entonces, por un deporte viciado como ningún otro por el dopaje. Sin embargo, no ha perdido la admiración por la capacidad de actuación del ciclista El Barraco. Y aprendió que el dopaje es un problema de salud pública, capaz de provocar la muerte de un deportista, que puede destruir la credibilidad de un deporte, de un deportista e incluso de las administraciones públicas.

Dos décadas después, quizás irónicamente, Calzón, de 48 años, fue nombrado director del CELAD, la agencia antidopaje española, después de que su anterior director, José Luis Terreros, fuera despedido y su gestión de los controles sometida a la investigación de la Fiscalía y la Audiencia de Madrid. de Auditores y a las críticas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Más que por su historia de amor y decepción por el deporte, el perfil que evaluó José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior del Deporte, cuando la eligió, fue el de gestor sanitario: Calzón es doctora en economía y experta en medicina. Salud pública – el crecimiento del sistema sanitario andaluz que demostró su gran capacidad como Secretaria de Estado de Sanidad durante la pandemia.

Los cambios legislativos iniciados con la consulta pública son decisiones de Calzón, tras tres meses al frente del organismo y tras cambiar la cúpula directiva, para mejorar la gestión y obtener más rigor, más transparencia y más eficiencia, según se desprende de la nota de prensa que acompaña la información del juicio sobre los nombramientos de Manuel Sarmiento como número dos de la agencia, jefe del departamento de control, en sustitución de Jesús Muñoz Guerra, un historial de la máquina antidopaje en España también en la tanda de penaltis por la gestión de controles y resultados; el médico y ex nadador olímpico Carlos Peralta como responsable de prevención, en sustitución de Enrique Lizalde, que se jubila, y Montserrat Herranz como secretaria general, en sustitución de Ramón Sánchez, que pasa al Instituto Carlos III. Ninguno de los tres nuevos directivos ha tenido contacto jamás con la lucha contra el dopaje española ni con sus agencias.

Todas las actuaciones de la agencia serán supervisadas por una comisión de control de nueva creación, y debatidas en una comisión de coordinación en la que estarán representados los deportistas en activo, que por primera vez tendrán un peso en la política antidopaje española.

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